El Carmen de Viboral pone en marcha la EMBA, un nuevo espacio para el monitoreo y protección de su biodiversidad


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El Carmen de Viboral, Antioquia, septiembre 30 de 2026. El Carmen de Viboral cuenta desde ahora con la Estación de Monitoreo Biológico y Ambiental (EMBA), un espacio físico y tecnológico destinado al seguimiento permanente de la biodiversidad y de las condiciones ambientales del territorio. La entrega y activación oficial de la EMBA representa un nuevo paso en las acciones orientadas a la protección de las áreas de importancia ambiental, la conservación de los ecosistemas y el fortalecimiento del conocimiento sobre el territorio. La estación estará ubicada en la vereda Boquerón, corregimiento La Chapa, a aproximadamente 2.550 metros sobre el nivel del mar, en un punto estratégico donde convergen el DRMI Vihao Guayabal, el DRMI Cerros de San Nicolás y la Reserva Forestal Protectora Regional Cañones de los Ríos Melcocho y Santo Domingo.


Una estación para conocer y proteger el territorio La EMBA permitirá realizar un seguimiento de variables relacionadas con el clima, el agua, el aire y la fauna, mediante diferentes herramientas tecnológicas que harán
posible obtener información de manera continua. Entre sus componentes se encuentran sensores ambientales, cámaras trampa, una estación meteorológica, GPS y una plataforma de datos en línea, además de un
programa de ciencia ciudadana que contempla procesos de formación y participación comunitaria. 

La puesta en funcionamiento de esta infraestructura responde también a la necesidad de contar con información permanente para la gestión del territorio. De acuerdo con la información del proyecto, actualmente no existe un sistema de monitoreo permanente en esta zona, mientras que las emergencias climáticas registradas a comienzos de 2025, entre ellas lluvias intensas y deslizamientos, evidenciaron la importancia de disponer de datos que permitan anticipar riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta. La estación contempla un monitoreo constante proyectado sobre al menos 200 hectáreas estratégicas y la vinculación directa de 50 personas en procesos de
formación y monitoreo comunitario, con una proyección de cinco grupos comunitarios o escolares capacitados por año. Ciencia, comunidad y turismo de naturaleza Uno de los componentes destacados de la EMBA es su apuesta por involucrar directamente a la comunidad. Líderes, jóvenes y docentes podrán participar como monitores ambientales activos, contribuyendo a la generación y apropiación del conocimiento sobre los ecosistemas locales.


El espacio se integra además a la oferta de escenarios naturales del municipio y a una visión de turismo científico y de naturaleza, articulándose con lugares como el Mirador de La Florida y el sendero al Cerro de las Tres Cruces, como parte de una apuesta por generar experiencias que permitan conocer el territorio desde su riqueza ambiental y biodiversa.La coordinación de este espacio estará a cargo de las Secretarías de Turismo y
Desarrollo Económico y de Agricultura y Medio Ambiente, articulando las acciones de conservación, conocimiento del territorio y aprovechamiento responsable de sus potencialidades. Un espacio que también fortalece a la comunidad Como parte de la puesta en funcionamiento de la EMBA, el espacio contará con un mercadillo local, que será entregado en comodato a la Junta de Acción Comunal para su operación.

Esta iniciativa busca que la estación no sea únicamente un punto para el monitoreo ambiental, sino también un espacio de encuentro y participación comunitaria, donde puedan desarrollarse dinámicas asociadas al territorio y a sus habitantes. Un nuevo instrumento para la gestión ambiental de la región La estación beneficiará directamente a los habitantes del municipio y generará información de utilidad para la subregión asociada a los Distritos Regionales de Manejo Integrado, que comprende territorios de La Ceja, El Retiro, La Unión y El Carmen de Viboral. La Administración Municipal destaca que este proyecto busca avanzar hacia una gestión del territorio basada en el conocimiento, el monitoreo permanente y la participación comunitaria, entendiendo que proteger la biodiversidad también implica conocerla, generar información sobre ella y vincular a la ciudadanía en su cuidado.
Con el acto de entrega y activación oficial, la Estación de Monitoreo Biológico y Ambiental (EMBA) inicia una nueva etapa para el municipio: un espacio donde ciencia, comunidad y naturaleza se encuentran para contribuir al cuidado del  territorio.